Un sistema de alarma de intrusión para empresas bien dimensionado se compone de: - Central de alarma: el núcleo del sistema. Procesa las señales de todos los sensores, gestiona zonas y ejecuta los protocolos de respuesta - Detectores de movimiento PIR o duales: detectan presencia humana con alta precisión y mínima tasa de falsas alarmas - Contactos magnéticos en puertas y ventanas: generan alerta instantánea ante cualquier apertura no autorizada - Sirenas interiores y exteriores: disuasión acústica y visual que detiene la mayoría de intrusiones antes de que avancen - Comunicador GSM/IP redundante: garantiza la transmisión de la alarma aunque se corte el suministro eléctrico o la línea de datos